Ahora llegó el momento de dejar las quejas a un lado y simplemente comenzar a listar todo lo que queremos en aquel apartado de la vida que hayamos detectado que tenemos peor nota. Para saber lo que se quiere en la vida hay que diseñar una completa Carta a los Reyes Magos (o a Papá Noel) con una lista de cómo te gustaría que fuera tu vida. Me he expresado bien, listar las cosas que querrías en tu trabajo, en tu salud, en tu relación de pareja, etc., es decir, tus preferencias, condiciones, gustos, o como he llamado durante muchos años en la Metodología Autocoaching®, factores. ¿Y qué son estos factores? Son las cosas que nos hacen más felices, pero no significa que directamente nos hagan infelices, si no las tenemos. Por ejemplo, yo llevo toda mi vida escribiendo con mi mano derecha, es decir, soy diestro. Pero cuando tuve una lesión en la derecha, y me escayolaron, me amoldé a escribir con la izquierda. Como fue algo temporal, volví rápidamente a la diestra, pero si hubiera sido de por vida, seguro que me habría acostumbrado a ser zurdo. Es decir, tengo una preferencia por ser diestro, pero eso no significa que jamás pueda ser zurdo, porque sería sólo cuestión de práctica.

Es bueno que seas consciente de estas preferencias. Un buen truco para conocer tus factores es preguntarte, por ejemplo, qué te llevó a sentirte insatisfecho con el último trabajo, la última pareja, o el último enfado con algún amigo. Eso te indicará a qué cosas atiendes más. Por ejemplo, he encontrado gente que no soporta viajar en su trabajo, que su pareja fume, o tener que compartir su ocio con desconocidos. Sobre gustos, no hay nada escrito, pero seguro que ya te atreves a enumerar tus factores sin mayor dificultad.

Ejemplo de Carta a los Reyes Magos en el Amor

CorazónSiempre comento que la mejor forma de entender las cosas es aportando un ejemplo, y qué mejor, que explicar mi propia Carta a los Reyes Magos en el amor. Durante más de seis años he podido trabajar de forma consciente la pregunta…«¿cómo sería la persona que me gustaría que me acompañara el resto de mi vida?» No me quedo en simplezas del estilo «me gusta alta, con bonitos ojos y que me quiera mucho». Me refiero a que cada cosa que decía del estilo… «¡eso me gusta!», me preguntaba… «¿y por qué me gusta eso y no lo otro?» Había que conectar con el subconsciente (o consciente emocional) y mirar en el pasado qué emociones positivas habría generado que ahora eso tuviera un impacto de “deseo”. También era habitual que cuando algo no me gustara, igualmente me indagara… ¿pero por qué eso no me atrae lo más mínimo?, y analizar todos las emociones negativas del pasado que podían estar relacionadas con eso.

Para ello, y preguntando siempre a mi interior, no he parado de observar a mí alrededor todo tipo de detalles físicos, sociales, morales, psicológicos, etc. Así, mezclando experiencias y reflexiones he podido llegar al “prototipo” de persona que creo que me reportaría la mayor felicidad en mi quesito del amor. Esto es a día de hoy, porque obviamente nadie sabe lo que pasará mañana. Pero hay que empezar por algo, y nada mejor que el presente. Cuando se meditan los valores de cada uno, que los trabajaremos más adelante, es más fácil comenzar a listar las preferencias naturales que tenemos. Siéntete cómodo al leer las mías, pero reflexiona de forma pareja en tu interior, porque lo importante es que tu Carta a los Reyes Magos esté bien llevada al consciente:

Valor vida
  • Alguien que tenga valores, esperanzas e ilusiones, ya que le guiarán sobre el camino a seguir cuando vengan malos momentos.
  • Alguien que sepa sonreír, hasta en las peores ocasiones. Es más, que cuando tenga un problema y olvide la sonrisa, con un simple mimo, vuelva rápidamente a sonreír.
  • Alguien que quiera tener hijos, simplemente porque quiero tener la experiencia de dar cariño a un bebé, y sentir que es más importante que mi propia vida.
  • Alguien que haya tenido experiencias en su vida de las que se sienta orgullosa. No se debe sonrojar ante nadie por lo bien o mal que haya hecho algunas cosas, sólo avergonzarse de no haber sabido disfrutar todo un poquito más.
  • Alguien que se sienta libre, y nunca se sienta atada a mí. Ni que por su parte requiera que yo esté atado a ella. Cuando he vivido relaciones celosas en el pasado, hubiera o no motivo, siempre me ha parecido que, la falta de seguridad genera un grado de toxicidad en la relación que la acaba ahogando sin remedio.
Valor identidad
  • Alguien que sepa quién es, y entienda en mayor o menor medida el motivo por el que está en este planeta.
  • Alguien que disfrute con lo que hace a cada segundo, y que no le importe lo que piensen los demás, porque se siente orgullosa de mirarse al espejo sin sentirse juzgada por tonterías materiales.
  • Alguien con un proyecto de vida alineado con todos sus sueños, y al que no renuncia a la mínima de cambio.
Valor justicia
  • Alguien que cree a cada segundo que un mundo mejor es posible. Que no se viene abajo por tonterías, y que sabe que es responsable de cada cosa que dice y hace. En mi vida no acepto a alguien muy conformista, sobre todo, cuando se trata de trabajar por un bien común.
  • Alguien a quien le guste compartir, sabiendo que todo lo bueno que le han regalado en la vida, también es justo que lo comparta con los demás.
  • Alguien con humildad, que cuando mira a alguien por encima del hombro, sea sólo para ayudar a que se levante.
  • Alguien con la suficiente honestidad como no tener nunca la necesidad de mentir. Que no quiera ocultar ninguna verdad, porque sabe que tiene unos valores que está respetando.
Valor equilibrio
  • Alguien que haya viajado y que entienda que la diversidad humana nos enriquece de una forma increíble. La Naturaleza tiene un precioso equilibrio que se comprueba en cada rincón que he tenido oportunidad de visitar.
  • Alguien que viva sin miedo a fallar, o mejor dicho, que se permita equivocarse. Vivir pensando que todo se tiene que hacer bien, o que a uno le sale todo mal, son extremos chocantes que tarde o temprano se tienen que equilibrar.
Físicamente

Mencionaré sólo los más importantes, ya que no es el físico el que suscita mi mayor atención:

  • Alguien que sea más baja que yo, que como a mucha gente que conozco, siempre me genera algo de rechazo el que una mujer sea más alta. He analizado esta cuestión en detalle, y supongo que nuestros genes siempre han estado marcados porque antiguamente el “macho” defendía a la “hembra”. No quiero caer en ningún cliché sexista, pero es cierto que me siento mejor cuando abrazo a una chica por la calle y puedo guiarla bien con mi cuerpo. A nivel racional es una completa tontería, porque ya no ando defendiendo a la “hembra” de los leones, pero entiendo que queda algo genético en mi cuerpo en relación a ese de deseo de ser su “macho” defensor.
  • Alguien que no sea extremadamente musculosa, y que tenga una bonita figura. Si es muy grande o fuerte me rompe la belleza de que soy su protector.
  • Alguien que tenga un cabello con un sabroso perfume, que me deje acariciándolo durante horas con la sensación de estar sintiendo el cielo.
  • Alguien a quien no le falle la sonrisa. La boca para mí es fundamental, y unas comisuras que apunten hacia arriba para construir con ello la mitad de la sonrisa, tienen mi preferencia casi ganada.
  • Alguien con las uñas muy bonitas, y bien cuidadas. Para mí es un indicio de orden y limpieza, y es una de las primeras cosas que miro en una mujer.
  • Que le gusten las experiencias sexuales con amor pero que su objetivo no sea cumplir y cuantos más orgasmos mejor sino disfrutar conjuntamente de una experiencia.

Recuerda que esto es sólo una Carta a los Reyes Magos (o a Papá Noel) y si no aparece todo lo que he listado, tampoco podré concluir que no me puedo enamorar. Cuando era pequeño mis padres me decían «escribe el mayor número de juguetes, y según lo bien que te hayas portado, ya veremos qué te traen de regalo…». Todos sabemos, que no siempre traían todo lo que poníamos, pero estas listas siempre aportaban mucha información útil a los Reyes de Oriente. Por ejemplo de pequeño recuerdo que alguna vez pedía una ambulancia o un camión, y quizás me acababan regalando un automóvil, pero no me traían algo sin relación como una muñeca. Ahora que ya has visto un ejemplo, sería muy bueno que intentaras escribir la carta para el quesito de tu vida que más te preocupe. Aprende a pedir. Es muy importante que no te limites, y que puedas incluir todo lo que te gustaría. La vida ya nos pondrá los límites, pero no intentes ponerlos antes de tiempo.

Vamos al capítulo 6… Ordenemos lo que queremos. O vuelve al índice.


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